Se ha cumplido un año de la fecha que Demi Lovato hiciera un alto en su carrera musical para iniciar el tratamiento que terminaría con sus problemas de desorden alimenticio y automutilación. Demetria estaba en plena gira acompañando a los Jonas Brothers y fue en esa etapa que la cantante sintió que había pisado fondo y que era el momento de actuar. La decisión de entrar a un centro especializado para el tratamiento de sus adicciones fue una de las más difíciles, pero indudablemente la más valiente y que a la postre significó salvar la vida a la cantante. La estrella que salió del canal de Disney se ha sentado a dialogar con el protal de mtv news y reconoce este capítulo de su vida como uno de los más transcendentales.
En enero dejó la terapia y reconoce que no ha sido fácil. Más de una vez pensó en fingir y decirles a los terapeutas que ya estaba curada para ser dada de alta, pero Demi no quería más mentiras porque era una deuda que le debía a sus fanáticos. Ahora la Lovato se siente orgullosa de ser una role model para cientos de adolescentes que afrontan el mismo problema. La bulimia, la anorexia y la automutilación son enfermedades que tienen una gran incidencia en la juventud. Testimonios como el de Demi Lovato son importantes porque el mensaje de las celebridades llega más rápido y provoca mayor impacto en la población afectada con estos males sociales. Son tiempos que se venden la delgadez como patrón de belleza y de estética, los jóvenes en su afán de copiar estos modelos llegar a poner en riesgo su salud y su integridad física. Demi Lovato es un testimonio real que si se pueden superar con éxito los problemas y conseguir la rehabilitación total.
No hay comentarios:
Publicar un comentario